Citaura febrero: La chica de pelo rojo

¡Hola! Hoy os traigo un relato que he hecho para un reto, el reto Citaura, que organizan los blogs Inkties y Letras en el aire. Consiste en escribir un relato a partir de una cita, que ellas elegirán cada mes. En febrero la cita elegida fue la siguiente:
(Para más info sobre el reto ⇒ pinchad aquí)


LA CHICA DE PELO ROJO

Sofía tendría que escribir todos los días, sí quería acabar ya su novela, pero no siempre las musas aparecían, si pudiese conocer más a la chica de pelo rojo... la veía siempre en la universidad, una chica con un largo pelo rojo, que era su inspiración para su última novela.

La chica de pelo rojo paseaba por los pasillos sin hacer ruido, sola, con cierto aire melancólico.

<<Seguro que ella si escribe todos los días y además, le da tiempo a leer un montón, leerá más  libros que yo>>. Pensaba Sofía.

En la novela una joven se enamoraba de una chica que era capaz de congelar corazones con sus palabras. Era una novela de amor y un personaje estaba inspirado en la chica. Sofía lo que realmente deseaba era trasladar esa historia a la vida real, pero en la vida real no se cumplían sus órdenes, como en el papel. Por ejemplo, en la ficción, la chica de pelo rojo se acercaba a ella al verla leer un libro de Murakami y le decía que era mejor Yoshimoto. En cambio, lo que sucedía en realidad era que la chica de pelo de rojo siempre pasaba de largo, por muchos libros de Murakami que leyese Sofía delante de ella.

A Sofía le gustaba escribir porque sus personajes obedecían sus órdenes, se sometían a su voluntad. Al escribir, ella, que era otro personaje, se sometía también a su voluntad, como cuando hipnotizas a alguien y le mandas ladrar y ladra, ella al escribir se mandaba hablar con la chica de pelo rojo y lo hacía.

La vida siempre nos da oportunidades, y cómo no, le dio a Sofía la oportunidad de hablar con la chica de pelo rojo. Fue una mañana fría y lluviosa, de esas que es mejor pasar en casa, con un chocolate caliente y un buen libro. Sofía llegaba tarde a clase, iba corriendo con el paraguas, y llegó al semáforo para cruzar el paso de cebra enfrente de la universidad. Allí esperaba a que se pusiese en verde, la chica de pelo rojo. Al verla sin paraguas, Sofía decidió taparla, y ella sonrió. Era una buena oportunidad, así que se animó y le dijo que llegaba tarde porque se había entretenido leyendo a Murakami, se hizo un silencio y Sofía le pregunto qué libro estaba leyendo ella, la chica de pelo rojo frunció el ceño y dijo no suelo leer libros. Entonces, el corazón de Sofía se congeló.

Y esto es todo, amigos. ¿Os ha gustado? ¿Os apuntáis al reto?

Comentarios

  1. Ahí está el problema de tener una imaginación tan grande. Nos enamoramos de nuestros sueños antes de conocer a la persona real (que a lo mejor ni es de nuestro gusto). Me encantó el relato. Me has hecho acordar que iba a participar en esta iniciativa, espero estar a tiempo todavía.
    Me quedo a seguir el blog.
    ¡Un beso!

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  2. Un relato estupendo. ^_^ No conocía los blogs que has nombrado, por lo que en cuanto tenga un poco de tiempo, me paso a echarles un vistazo.

    Gracias por pasarte por mi blog. Te espero en mi última entrada.

    Un saludo!

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  3. ¡Hola! ¡Qué grandioso relato! Al final, la chica del cabello rojo sí tenía el poder de congelar los corazones. He disfrutado mucho de tu relato.

    ¡Un abrazo!

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  4. ¡Holaaa! Me ha gustado mucho cómo manda sobre los demás pero también sobre sí misma ^^ y el final es impactante y completamente redondo. Como dicen, sí es cierto que congela corazones jaja
    ¡Muchas gracias por participar! Esperamos leer más cosas tuyas ^^
    ¡Un besazooo!

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